Estos días estoy reflexionando mucho sobre este tema. No me quejo de la vida que he llevado pero me doy cuenta que quizás he tenido que invertir demasiado esfuerzo y tiempo en llegar a donde estoy. Ahora soy consciente de que si hubiera tenido a mi alcance otras opciones cuando era niña, posiblemente, hoy estaría en otro lugar o me sentiría menos cansada de luchar por conseguir lo que tengo. Me crié con dos hermanos varones, cuatro y siete años mayores que yo, y aunque no había muchos juguetes, yo sabía con qué quería jugar: la excavadora de mi hermano Pedro me tenía hechizada, así como el avión de mi hermano Miguel, no así, esos muñecos que año tras año me echaban los Reyes Magos. No sabía que hacer con ellos, quitarles la ropa, ponerles la ropa, intentar crearles ropa nueva con trozos de tela que mi madre me daba. Colchones, almohadas, gorros.... ¡Qué pena! ¡Qué desgaste de creatividad! ...
Comentarios
Publicar un comentario